Pausa, Respira, Recarga: Gestión del estrés en la atención sanitaria
Son las 15.45 y levanto la vista de mi historial. La sala de espera está abarrotada, hay tres ambulancias más en camino y llevo más de 7 horas sin comer ni ir al baño. El pavor se apodera de mi pecho cuando veo que el departamento aún tiene 12 pacientes ingresados, nos faltan dos enfermeras, un técnico y los informes de radiología llevan horas de retraso.
Como auxiliar de urgencias y cuidados intensivos, esta situación me resulta demasiado familiar. El estrés del caos constante forma parte del trabajo, pero gestionarlo es crucial para evitar el agotamiento y mantener tanto el rendimiento como el bienestar.
Con motivo de la celebración en abril del Mes Nacional de Concienciación sobre el Estrés, me gustaría ofrecer algunas estrategias que han demostrado su eficacia a la hora de gestionar las exigencias emocionales de esta profesión, manteniendo al mismo tiempo el bienestar general.
